El problema que Victor de 9 añitos no quería ser portero y lo quería dejar, pero su entrenador finalmente le convenció. Otro problema se le planteo cuando tuvo que ir a vivir a la Masia porque su familia por motivos de salud de su madre tuvo que ir a vivir a Tenerife, con lo cual cada noche que hablaba con sus padres las conversaciones terminaban en lloros de su madre y de Victor que por aquel entonces tenia 10 años. A los cinco meses de estar en la Masia decidió abandonarla para estar con su familia. Ese primer año en Tenerife Victor pasaba del fútbol y se pasaba el día en la playa haciendo surf, pero un día viendo por la televisión al equipo Alevin del Barça donde el había jugado se fue llorando a su habitación arrepentido por haber dejado el Barça, fue entonces cuando le dijo a su padre que quería volver a jugar a fútbol. Durante ese tiempo jugo en un equipo de Tenerife y su padre lo entrenaba en la playa, así logro con trece años regresar a la Masia, pero con aquel sentimiento de estar alejado de su familia y con la idea de que no quería ser portero. Os escribo las palabras que en una entrevista muy emotiva dijo:"Era un sin vivir, horrorizaba el partido del fin de semana. Me horrorizaba pensar: el sábado habrá partido y sé que esos 90 minutos los voy a pasar fatal. Tú ves que tus compañeros están siempre riéndose, gente alegre. Yo era el típico chaval que veían a alguien que quizá no disfrutaba con aquello que estaba viviendo. Llegas a plantearte que realmente tu vida no tiene sentido. El sentimiento que sentía era tal que a veces me llegaba a imaginar otro tipo de vida, con lo cual a veces mi sueño era ser un jugador.”
Así que con 15 años y el pavor a ser portero, continuo con el apoyo de su hermano y padre. Pero todo y esto un día reune a su familia para decirles que no quiere seguir y buscar una vida que el se sienta cómodo, y no pasar por ese calvario de angustia que le provocaba estar debajo de una portería. Finalmente gracias a una terapia psicológica, y el apoyo de su familia consiguió salir de esta situación y convertirse en lo que es ahora, uno de los porteros mejores del mundo.
Es una prueba de superación al pánico y demuestra que el fútbol es muy bonito cuando estas arriba pero llegar es un camino de púas que cada uno lleva como puede.

0 comentarios:
Publicar un comentario